REFORMA LABORAL Y EFECTOS EN EL BIERZO
Jueves, 06 de julio de 2006
ENTREVISTA / ANTONIO BAS Secretario General de CCOO en el Bierzo «Somos privilegiados por la iniciativa que tenemos» J.S.M.
P.— ¿Qué efecto tendrá en el Bierzo la reforma del mercado laboral?
R.— El mismo que en el resto del Estado. Yo creo que es una pequeña reforma laboral, tendría que alcanzar más puntos. Pero es lo básico en lo que pudo haber acuerdo. Su objetivo era impulsar la contratación indefinida y convertir el empleo temporal en fijo. Más que generar nuevo empleo, es darle calidad al que tenemos actualmente.
P.— ¿Cree que el acuerdo tendrá efectos positivos palpables?
R.— Yo creo que, si los empresarios se ajustan realmente a la norma y no buscan vericuetos por los que evadirse un poco, sí va a tener beneficio. Sobre todo frente a la gran cantidad de fraude que se está cometiendo con el contrato temporal. Porque el contrato temporal, sobre todo el de obra y servicio, se utiliza de manera general cuando realmente su función primordial eran las obras de construcción, que tienen una duración determinada. La mayoría de las empresas utilizan ese tipo de contrato y yo creo que esta reforma les va a obligar a modificar la contratación y va a significar un incremento de la cantidad de puestos de trabajo fijo.
P.— ¿Y cómo quedará el despido?
R.— Despedir, te pueden despedir igual, pero la indemnización que se pactó, de 33 días por año, mejora realmente lo que hay, porque lo único que había hasta ahora en este tipo de contratos era ocho días por año trabajado. En ese sentido beneficia. Nosotros entendemos que debe mejorarse la productividad, y si se utiliza el tiempo de trabajo real bien, yo creo que no hay necesidad de recurrir a todas estas cuestiones.
P.— ¿Qué papel deben jugar a su juicio los empresarios?
R.— Tienen que ver que es positivo también para la empresa la aplicación de este acuerdo. También influye en el encadenamiento de contratos temporales. Ahora con esta reforma va a ser más difícil, si no hay una explicación legal, encadenar contratos temporales de forma sucesiva, porque es lo que se utilizaba para encubrir determinados puestos que tendrían que ser fijos. También mejora el contrato de formación y se elimina el contrato de inserción. Además, el acuerdo regula la subcontratación de obras y servicios y la cesión ilegal de trabajadores. Otro punto básico es el aumento de la inspección de trabajo, que los inspectores revisen si se cumple la normativa laboral en la empresa. Nos gustaría que el acuerdo tuviera más cuerpo, pero es lo máximo a lo que se pudo llegar. Además, las bonificaciones a la contratación temporal no deberían existir . Por que un empresario cumpla con la normativa no se le debería indemnizar.
P.— ¿Qué incidencia tiene la precariedad laboral en el Bierzo?
R.— Yo creo que no estamos mal. Nos pondríamos un poco en la media. Lo que hay es poca concienciación en la solidaridad entre los compañeros, el que entre todos tiren en una dirección y se mejoren las condiciones. Los convenios se suelen respetar, pero en la mayoría de los trabajos hacen jornadas más extensas de lo normal. Pero muchos trabajadores anteponen el poder ganar en ocasiones mucho dinero haciendo esa producción sin importarle el tiempo de trabajo. Los sectores donde hay más precariedad son los que tienen menos control, como los/as asistentes de hogar o la hostelería. Pero el Bierzo no tiene una mala situación laboral en ese sentido, aunque hemos perdido el carácter reivindicativo.
P.— ¿La crisis minera ha afectado en este sentido?
R.— Sí, y nos va a costar recuperarnos. Hombre, si hay suerte y en El Bayo empiezan a entrar empresas, por ejemplo, del metal o el Cylog sale adelante, que son proyectos que necesitan trabajadores cualificados, esos trabajos van a estar bien remunerados y con jornadas ajustadas. Como necesitan un trabajador con cualificación, es más difícil cometer fraudes con la ley.
P.— ¿Qué papel pueden jugar los sindicatos para atraer inversiones para la comarca?
R.— Antes le tenían mucho miedo las empresas a instalarse en estas zonas por la fama que tenían los mineros, que aquí exigían unos salarios muy altos. En minería hay muchos niveles salariales y hay trabajos que tienen unos salarios mejores que la minería. Hoy con el tema salarial no va a haber problemas para que se instalen empresas aquí. En el Bierzo somos una comarca privilegiada en muchos sentidos, entre ellos por la capacidad de iniciativa que tenemos, tanto de trabajo como empresarial.
P.— Entonces ¿Tiene confianza en el desarrollo del Bierzo?.
R.— Sí. Somos optimistas y yo creo que de mitad de este año para adelante se tiene que empezar a ver algo, a atisbar el horizonte.
P.— ¿Qué efectos tiene la inmigración en el Bierzo?
R.— Si el inmigrante viene regulado, no repercute negativamente para nada. Para el cuidado de hogar o la hostelería hay mucha demanda, porque trabajadores españoles en esos sectores prácticamente no hay. Sí me gustaría que el inmigrante cuando venga aquí también se sepa adaptar y sepa convivir con lo que hay, que no se aísle. Si se saben abrir no hay problema, porque aquí somos una zona de acogida. Además, este flujo nos proporciona cultura y riqueza.
P.— ¿Qué opina del anunciado cierre de la emisora de RNE en Ponferrada?
R.— Tenemos diputados en Madrid y yo sé que si protestas allí igual te juegas que en las próximas te digan que no vas en las listas, pero yo echo en falta una verdadera demanda de nuestros diputados y senadores de esta comarca y esta provincia. Yo creo que si ellos plantean allí en Madrid que se mantenga, se mantiene. Los medios habéis estado magníficos con el apoyo que habéis tenido con ellos. Eso es una lección para el resto de sectores, que aquí se ha perdido ese tipo de solidaridad. También eché un poco de menos que el sindicato vecino diera ahí un poco el do de pecho.
P.— Precisamente, ¿cómo están las relaciones con UGT?
R.— Yo creo que están pasando por un periodo malo, sinceramente. Yo creo que podemos discrepar en las medidas que hay que tomar en ocasiones para resolver un problema, pero en el fondo del asunto no tendría por qué existir discrepancia. Somos sindicatos, en teoría, de clase y debemos defender a los trabajadores. Ahí no deberíamos tener ninguna diferencia. Hay una unidad un poquito ficticia arriba para llegar a acuerdos, pero aquí abajo tuvimos tiempos mejores. En estos momentos las relaciones no son ni malas ni buenas, sino todo lo contrario. Nosotros hemos discutido mucho este tema, porque cuando existen discrepancias las intentamos resolver, pero vemos que no se nos responde por la misma vía.
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